Arquitecto: Roger Guitart y Domingo
Arquitecto técnico y arqueólogo: Eduard Píriz y González
Promotor: Ajuntament de Cervelló
Contratista: Giser XXI Serveis, SL
Descripción:
La actuación realizada fue planteada desde el más estricto seguimiento de los datos facilitados por la arqueología y aplicando los criterios de restauración recogidos a las diferentes cartas del restauro.
El castillo de Cervelló fue el castillo originario de la familia Cervelló, una de las más importantes en la Cataluña medieval que en el siglo XIII llegó a enfrentarse al rey Jaime I.
El edificio restaurado es la capilla privada que los Cervelló tenían al recinto noble del castillo datada entre finales del siglo XII y el siglo XIII.
Es un edificio de nave única con planta rectangular. Conservaba todos los muros de cierre formados por grandes sillares de piedra arenosa rojiza característica de la zona.
Estaba cubierta mediante vuelta de sillares y su tejado a dos aguas (según la arqueología) era de losas de pizarra gris.
Los muros habían perdido gran parte de los sillares originales conservando el núcleo de hormigón de cal. El arco de la puerta, las dovelas de los arcosolios, la mayor parte de piezas molduradas y todo el pavimento interior había desaparecido por el expolio.
Disponiendo de todas las dimensiones originales y de las trazas de todos los elementos de la capilla, la restauración más oportuna respetando el edificio, fue la recuperación de los volúmenes originales que sus restos determinaban.
Establecimos la utilización de la piedra recuperada de la excavación arqueológica por la realización de nuevos sillares. La diferenciación entre los sillares nuevos y los originales fue solucionada mediante la realización de los nuevos menajes 4 cm reculados respecto del plan. En la colocación de los sillares nuevos se siguió las hiladas marcadas por los conservados in situ.
Gracias a la existencia de las impostas y de algunos tramos de vuelta se pudo identificar el arranque y curvatura original de la vuelta. Debido a la datación de la capilla se generaba la duda de si la vuelta de cañón era de medio punto o apuntada. Para determinar su trazado se comprobó con un levantamiento ortofotogramétrico, reproduciendo el trazado a la obra y gráficamente con programas de dibujo. Todo coincidía en un trazado ligeramente apuntado. La existencia de paralelos como la capilla del castillo de Miravet, la capilla del castillo de Eramprunyà lo corroboró.

